Rescato estos vídeos y texto de mi anterior y próximamente difunto blog pues estoy buscando material para una conferencia que me han pedido.
Pierre Bourdieu fue uno de las más importantes sociólogos franceses, sucesor intelectual de Raymond Aron, desarrolló los conceptos sociológicos de habitus y campo, y redefinió el de capital. (Por cierto, hay un twitter y una web por si quieres profundizar)
La escuela para Bourdieu es una fábrica, el lugar donde se fabrican personas e ideas, y donde se reproducen las estructuras sociales. La asociación con la ilustración de Frato es inmediata.
Bourdieu sostiene que existe una relación entre el origen social y el éxito en el sistema escolar, que se traduce en la posibilidad de conseguir un título que, a su vez, permita acceder a un trabajo mejor.
Aunque matiza que no es una cuestión unicamente del nivel de riqueza económica, sino del “capital cultural”, un concepto del propio autor que se refiere al conjunto de saberes o cualificaciones que adquirimos en la familia o en el sistema escolar, que conforman un habitus (esquemas, formas de pensar y sentir), y que pueden tener un reflejo material en el acceso a productos culturales (como libros, obras de arte, etc) o en las titulaciones académicas.
En la entrevista que se puede ver en estos vídeos, Bourdieu lo ejemplifica refiriéndose a las técnicas de trabajo. Muchos alumnos/as destacados/as están acostumbrados a recibir indicaciones adecuadas en la familia acerca de cómo organizar el tiempo y las tareas, expresándose en un registro de lenguaje cercano al lenguaje de la escuela, con acceso a productos culturales de diverso tipo que refuerzan esa capacidad para funcionar bien en el entorno escolar.
Bourdieu también sostiene que, paradójica y “dramáticamente”, no siempre la escuela proporciona esos recursos a la totalidad de su alumnado, lo que contribuye a que las diferencias sociales se mantengan, ya que los que provienen de entornos de bajo capital cultural, no encuentran en la escuela la compensación.
La idea del don
El segundo vídeo comienza con una crítica a la idea de “don”, en el sentido de tener (o, sobre todo, carecer de) “dotes naturales” para lograr determinados objetivos.
Dado que buena parte (o quizá la totalidad) de esas dotes exigidas forma parte del capital cultural, Bourdieu denuncia expresiones como “no tienes dotes para esto”, como una manere de cerrar el paso al aprendizaje: “contra la naturaleza no se puede luchar”.
Pero si somos conscientes de su origen histórico y social podemos hacer algo. Esas habilidades, formas de pensar, esquemas, pueden aprenderse.
De hecho, el pensamiento de Bourdieu, tal como lo expresa en la entrevista, sobre la escuela es positivo: “la escuela no es maligna”, “no hay una conspiración”. Muchas de estas ideas están inscritas en las estructuras y, con frecuencia, los agentes educativos no pueden hacer mucho si no se hacen conscientes del problema como tal. Entonces, la posibilidad de que la escuela deje de funcionar como una fábrica depende de que tratemos de cambiar las estructuras, el modelo educativo.
Podemos pensar en una diversidad de factores que influyen de manera más o menos consciente en el modelo de educación, como por ejemplo y entre otros muchos:
- La disposición de los puestos en las aulas, que determina un modelo de comunicación.
- El énfasis en un tipo de contenidos de aprendizaje u otros.
- La estructura de horarios y la división de tiempos y espacios.
- La aceptación de la diversidad del alumnado, incluso en temas aparentemente superficiales como la vestimenta.
Otra idea que no he podido dejar de relacionar con este tema es la de “Currículum oculto”: todo lo que la escuela enseña sin explicitarlo. En la escuela educa todo, ya sea el edificio, la disposición de las aulas, la actitud del profesorado, el modelo de comunicación…
Puede leerse al respecto: Torres, J. El currículum oculto. Morata, Madrid, 1991
Una escuela para generar capital cultural
La pregunta que surge: ¿es posible pensar en una escuela que pueda generar capital cultural y, en consecuencia, dejar de contribuir a perpetuar las diferencias socioeconómicas?